Crema de auyama con zanahoria fácil y sin crema de leche
Una sopa suave, económica y fácil de adaptar con ingredientes cotidianos.

Esta crema de auyama con zanahoria aprovecha dos vegetales de sabor naturalmente dulce para lograr una textura sedosa sin añadir crema de leche. La cebolla y el ajo forman una base aromática sencilla; el comino aporta calidez sin ocultar el sabor principal.
Es una receta útil para una cena ligera o como entrada. Además, se puede preparar con antelación y recalentar solo la cantidad necesaria. El resultado final depende más de la cocción de los vegetales y del triturado que de ingredientes costosos.
Ingredientes
- 800 g de auyama pelada y cortada en cubos
- 2 zanahorias medianas en rodajas
- 1 cebolla pequeña picada
- 2 dientes de ajo picados
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 4 tazas de agua o caldo de vegetales bajo en sodio
- 1/2 cucharadita de comino molido
- 1 pizca de nuez moscada, opcional
- Sal y pimienta al gusto
- Cilantro o perejil para servir
- 2 cucharadas de semillas de auyama, opcionales
Preparación paso a paso
- Prepara la base. Calienta el aceite en una olla mediana a fuego medio. Añade la cebolla y cocina durante 4 minutos, hasta que se vea translúcida. Incorpora el ajo y remueve 30 segundos.
- Añade los vegetales. Agrega la auyama, la zanahoria, el comino y la nuez moscada. Mezcla durante 1 minuto para repartir los aromas.
- Cocina. Vierte el agua o caldo. Cuando hierva, baja el fuego, tapa parcialmente y cocina entre 20 y 25 minutos. La auyama y la zanahoria deben ceder fácilmente al pincharlas.
- Tritura con cuidado. Retira la olla del fuego. Usa una licuadora de inmersión o trabaja por tandas en una licuadora de vaso, sin llenarla demasiado y dejando salir el vapor. Procesa hasta obtener una mezcla uniforme.
- Ajusta. Si la crema está muy espesa, incorpora un poco más de agua o caldo caliente. Añade sal y pimienta gradualmente.
- Sirve. Calienta 2 minutos más, reparte en tazones y termina con cilantro o perejil. Las semillas de auyama aportan un contraste crujiente opcional.
Cómo conseguir una textura realmente cremosa
Corta la auyama y la zanahoria en piezas de tamaño parecido para que se ablanden al mismo tiempo. Antes de triturar, comprueba que ambos vegetales estén completamente tiernos: si ofrecen resistencia, cocina unos minutos más.
Empieza con menos líquido si prefieres una crema espesa. Siempre puedes añadir más al final, pero corregir una sopa demasiado aguada requiere más tiempo de cocción. Para un acabado fino, licúa durante un minuto adicional y pasa la mezcla por un colador solo si deseas una textura especialmente lisa.
Variaciones sencillas
- Con jengibre: añade 1 cucharadita de jengibre fresco rallado junto con el ajo.
- Con coco: sustituye media taza del líquido por leche de coco sin azúcar; cambiará el sabor y la información nutricional.
- Con más cuerpo: agrega una papa pequeña en cubos durante la cocción.
- Sin semillas: termina con pan tostado en cubos o sirve la crema tal cual.
- Para completar la comida: acompáñala con la batata rellena de garbanzos y vegetales.
- Otra opción de cuchara: prueba la sopa de pollo con verduras y arroz.
Información nutricional (estimada, por porción)
Los valores son aproximados y cambian según la variedad de auyama, el caldo y los acompañamientos. USDA FoodData Central permite consultar la composición de los ingredientes y explica cómo se obtienen sus datos de nutrientes.
Conservación segura
Divide la crema en recipientes poco profundos y refrigérala dentro de las dos horas posteriores a la cocción. El USDA recomienda consumir las sobras cocidas refrigeradas en un plazo de 3 a 4 días. Recalienta únicamente la porción que vas a servir hasta que esté bien caliente.
Fuentes y criterio editorial
Robin preparó y revisó esta receta con fines culinarios e informativos el 27 de septiembre de 2026.
- USDA FoodData Central — referencia pública de composición de alimentos y metodología de datos.
- USDA FSIS: conservación segura de sobras — enfriamiento, refrigeración y almacenamiento.
Aviso: Esta receta ofrece información culinaria general y no sustituye una recomendación médica o nutricional personalizada.